miércoles, 12 de junio de 2013

EL CONSUELO


Cada día la veo caminar despacio
con la mirada perdida, ausente…
Sin mediar palabras nos cruzamos
¡¡Cuánto dolor que no te pertenece!!
Evitas la mirada al mirarnos
como avergonzada de lo que acontece
y de mi boca no salen ánimos
¡¡sólo miradas de compasión inertes!!
Y quiero contigo alzar las manos
pedirle a Dios que nos protege
ir junto a ti y en un abrazo
repartir aquello que te duele.
Y aunque sea cobarde no acercarnos
por no sangrar la herida que tienes
ofrezco mi corazón y mis labios
que rezan humildes que te consueles.
Y en la oración del cielo, los santos
unidos en Cristo, nos sostienen
 el silencio se transforma en salmos
que cantan al Dios que nos conviene.
Prometo, que al volver a cruzarnos
mi mirada ya no estará inerte
te ofreceré la sonrisa de mis labios
y si es posible, un abrazo que consuele.

12 DE JUNIO DE 2013



José Antonio Bedmar Redondo

martes, 11 de junio de 2013

MI HUERTO EN SUS RECUERDOS


En mi huerto no hay flores
pero en él han florecido,
han cultivado sus amores
y en la siembra han aprendido.
Han dibujado con colores
¡¡el lienzo en sus manos teñido!!
dejando en el aire sus canciones
aprendiendo a ser amigos.
Han buscado sus razones
como el girasol busca su sitio
adaptando con paciencia sus pasiones
buscando en el corazón abrigo.
Todos ellos tienen nombres
que, a buen seguro, nunca olvido
sus miradas, abrazos y efusiones…
¡¡palabras de afecto que he recibido!!
Como el bambú de las celebraciones
las raíces ya han crecido
de la mano y el cariño de sus padres
que mi tarea han compartido.
Solo espero que os agrade
este tiempo que hemos invertido
y en la memoria, quizás de una tarde,
honréis a este maestro amigo
que intentó poner de su parte
enseñando aquello recibido
y recordar aquellas oraciones
que por boca del verbo divino
 con sentencia, enseñó la frase
 “lo que debíamos hacer, hicimos”

A la clase de Segundo D. Promoción 2011-2013
A sus padres que tanto han colaborado.
A mis compañeros de trabajo



José Antonio Bedmar Redondo

lunes, 3 de junio de 2013

JUAN GAVIOTA

Como oveja que se ha rebelado
y al rebaño volver no quiere
al descubrir promesas de amor dado
en nuevos pastos que en ellos crecen.
Con el esfuerzo de seguir caminando
por altas nubes que se oscurecen
rompiendo moldes, volando alto,
soltando lastre ¡¡desaparecen!!
Con la mirada puesta en Sus brazos
¡¡ alas fuertes que te sostienen!!
rompiendo la vida en mil pedazos
¡¡esquemas caducos que nada ofrecen!!
Como el bramido del mar en su mandato
que envía las olas hacía su suerte
rompiendo el silencio y empapando
al que cambiar la existencia quiere.
Así se brinda la vida, como un regalo
abriendo sendas que en él florecen,
ejercitando las alas para seguir volando
¡¡flores abiertas que la entrega ofrece!!
Y en su máxima belleza al  ser donado
en acrobacias que llevan a la muerte
se abren senderos a ras de suelo ¡¡soñando!!
¡¡sin razones que el corazón entiende!!
Y en la eterna promesa ya entregado
 de cambiar aquel planeo indolente
¡¡confiando, siempre confiando!!
¡¡Como Juan Gaviota permanece!!
3 de junio de 2013


José Antonio Bedmar Redondo

jueves, 25 de abril de 2013

MI ÁNGEL DE LA GUARDA


Mi ángel aviva, sin miedo, las miradas
levantadas con cariño hacia el cielo…
Mi ángel, alivia del paso, las pisadas
del camino brusco que no veo…
Mi ángel levanta, por amor, las palmas
de sus manos ofreciendo su consuelo.
Mi ángel tiene siempre unas palabras
de ánimo que quitan el desprecio
que este mundo siempre proclama
y nos vuelve inicuos y perversos.
Mi ángel,  con nombre de María,
provoca en sus miradas sonrisas y besos.
Mi ángel, te habla con el alma
compartiendo la vida desde el silencio
ofreciendo algo más que miradas
¡¡auxiliando en lo que no tengo!!
Mi ángel ofrece más que palabras
con su vida dando ejemplo
y evoca, en su nombre, el alma
y el significado del mismo cielo.
Mi ángel, al levantar la mirada,
buscando un apoyo discreto
ofrece siempre sus manos en calma
con bendiciones que no merezco.
Y siempre en él, encuentro la pausa
que interpela a este amor ciego
que va más allá de las lágrimas
y que calma con su Consuelo.


A esos ángeles de la guarda que se cruzan en nuestras vidas.
José Antonio Bedmar Redondo

domingo, 21 de abril de 2013

PROMESA DE AMOR



Miradas que se funden en el abismo
de aquello íntimo e inexplorado.
Ilusiones que forman el camino
compartiendo el ser ¡¡enamorados!!
Alegrías convertidas en suspiros
recordando imágenes a su lado
anhelando que llegue el día prometido
¡¡Miradas profundas al ser amado!!
Se convierten en promesas del destino
palabras de vida que hemos dado
al ser que ahora comparte contigo
¡¡promesas que el tiempo no ha borrado!!
Evitemos caminar derramando el Vino
que en Santa Alianza hemos tomado
uniendo nuestras vidas en Jesucristo
¡¡ Verdadera promesa de Amor Sagrado!!

Con cariño a Mercedes y José Antonio por su enlace matrimonial.

José Antonio Bedmar Redondo

martes, 9 de abril de 2013

ANHELOS DE VIDA



Cómo puedo servirte
en este mundo tan hastío
si vivo con contradicciones
si solo busco el interés mío.
Cómo consigo amarte
si tengo el corazón dividido
adorando siempre a otros dioses
que engañan el pensamiento mío.
Cómo me atrevo a rezarte
si mi salmo ya está baldío
de falsas promesas y artes
que dicen lo que no vivo.
Cómo consigo expresarte
que también soy débil y frío.
Que me quiebro solo al mirarte
viendo mi interior vacío.
Cómo puedo ¡¡María!! ¡¡Madre!!
servir al único Dios divino
que se entregó aquella tarde
abriendo los cielos infinitos.
Cómo consigo ¡¡Eterno Padre!!
cambiar dentro de mí este ciclo
de angustia, destrucción y muerte
terror, desesperanza y olvido.
Como anhelar buscarte
si en las dificultades declino
la intensión de amar ¡¡y amarte
con el sufrimiento de tu hijo!!
Cómo alcanzo ¡¡Padre!!
poder servir sin ser ofrecido.
Dejar de ser y enamorarme
consumido en el olvido.

José Antonio Bedmar Redondo

¡¡DAYENÚ!!



Aunque el cielo se nuble
y pierda su intenso azul,
y el sol se esconda tras las nubes
Si puedo verte…¡¡Dayenú!!
Si no hay estrellas en la noche
y pierden su belleza y su luz
sin mostrar el camino del  Norte
Si puedo sentirte…¡¡Dayenú!!
Si ya no hay manos que disculpen
ni abrazos que devuelvan la salud
y palabras que en silencio se esconden
Si puedo oírte…¡¡Dayenú!!
Aunque las manos que siempre esculpen
y modelan en el barro su inquietud
desaparezcan cruzando la noche
si puedo tocarte…¡¡Dayenú!!
Si ya el silencio de la calle
quita la esperanza de la Luz
¡¡abrazados esperando la muerte!!
¡¡Dayenú, Dayenú, Dayenú!!


José Antonio Bedmar Redondo