MI CATORCE DE FEBRERO
Se quedan las palabras en silencio
pensativas al nacer la aurora.
Enmudecen de intenciones en el desierto
sin encontrar la calma que las convoca.
Se quedan mis miradas con el miedo
de todo aquello que me rodea y destroza.
¡¡ Sin razones que aún no entiendo
de esta vida rara que hoy nos toca !!
Se quedan congelados los sentimientos
incapaces de convocar la honra…
Y defender siempre al indefenso
¡¡ayudando a las
vidas rotas!!
Se quedan mis manos en el destierro
sin abrazos ni caricias bondadosas…
Quedan dormidas en su encierro…
¡¡Maldita sin acción maliciosa!!
No quiero vivir así, no quiero,
sin donar la vida en misericordia
como enseñó ese humilde siervo
al dar su vida en inefable Gloria.
Amanece despacio en el destierro.
Amanece la nueva aurora
de ese Dios sensible y bueno
que mi ser siempre enamora.
Y pido al cielo nuevos pensamientos
que me ayuden en su tarea gloriosa.
Vivir por siempre dando ejemplo.
¡¡Modelo divino que me enamora!!